jueves, 8 de septiembre de 2011
Mariposas
jueves, 1 de septiembre de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
viernes, 17 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
Para soltar el pasado tenemos que estar dispuestos a perdonar.
Perdonar nos ayuda a decir: lo que fue ya pasó. Ya no es. Ya no está, excepto en su propia mente. Practique el lema: "Lo que ha sucedido ya es pasado". No necesita pensar en ello tantas veces. No permita que su mente lo reviva. Valore su tiempo. Valore su creación: los pensamientos. Es necesario darse cuenta de que cuando proyectamos en los demás y les culpamos de nuestra ira, nos permitimos ser esclavos y víctimas de ellos. Aferrarse es nocivo. El aceptar nos libera. Para conseguirlo se requiere del poder mental que permite detener los pensamientos repetitivos que provocan malestar. Con afirmaciones puede fortalecer su mente. Louise Hay sugiere esta: "Te perdono por no ser de la forma que yo quería que fueras. Te perdono y te libero".
miércoles, 11 de mayo de 2011
Mi regalo
Adorna mi última mirada antes de encender la luz…
Regálame el suspiro de una gaviota perdida
Alumbra esos rincones despojados de sueños
Llévame contigo a conocer el rostro del horizonte
Sácame del miedo a la muerte que roza los nombres olvidados
Oro que decora emociones nuevas
Pequeño instante que acaricia un cielo sediento
Déjame una flor en la mano, para esperarte mañana
No me digas que se trata de una despedida…
Aun las campanas en el viento, se niegan a silenciar el día
No regresaré a mi palacio hasta que pongas una estrella en mi pelo
y le devuelvas el calor a los nidos…
No sabes lo bello que es regresar con tu oro dentro del alma
Soy un ave tratando de comprenderte…
Ocaso con olor a mariposas dormidas.
Para Mariposa Reina
Alberto TeJota TeJota
sábado, 30 de abril de 2011
Las Manos de mi Madre

Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!
Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.
Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unción;
¡Son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).
Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡Las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!
Alfredo Espino
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Felicidades Mamá!!!!!!!!!!!!

